miércoles, 22 de febrero de 2012

Gimnasia Acuática: agua, no solo para nadar

Hace años que el medio acuático es utilizado como medio complementario de las terapias existentes en las desviaciones de columna. Médicos especialistas: traumatólogos, reumatólogos y rehabilitadores, entre otros, son los que, con mayor frecuencia, remiten a pacientes a estos programas terapéuticos, debido a los innumerables beneficios que el medio acuático procura al ser humano.

La Gimnasia Terapéutica, ayuda a la compensación de las desviaciones de la columna vertebral, y también en enfermedades y lesiones que pueden aparecer en la etapa adulta, utilizando para ello desplazamientos acuáticos descritos en el marco de la gimnasia acuática. Utiliza las actividades acuáticas educativas con una finalidad de trabajo puramente higiénico-preventivo, aprovechando las propiedades físicas que el medio acuático presenta. Así, el agua presenta las siguientes ventajas: disminución del efecto de la fuerza de gravedad, aligeramiento de peso, potenciación del trabajo respiratorio, aumento de la frecuencia respiratoria y cardíaca, mejor movilización de la estructura ósea-articular, y facilidad para distender el tono-muscular.


Se trata de un programa de actividades acuáticas higiénicas que complementa los tratamientos farmacológicos, ortopédicos, rehabilitadores u otras estrategias médicas que puedan considerarse. Debe ser el profesional que lo utilice, quien decida que línea es conveniente seguir adelante ante las diversas situaciones que se le presenten.

Podríamos clasificar en grupos para la realización de las actividades acuáticas para la salud:

1-Mejora de las capacidades físicas para la salud, que se dirige al incremento de las condiciones físicas en relación a la salud (capacidad cardio-respiratoria, fuerza y resistencia muscular, flexibilidad, composición corporal).

2-Trabajo lumbar hipolordótico, físico-deportivo para la salud, que implica un estiramiento de los músculos que integran la estabilidad lumbar y tonificación de los músculos que integran la estabilidad dorso-lumbar.
El trabajo realizado se supone con disminución de la lordosis fisiológica.
El trabajo en seco debe incidir sobre las actitudes posturales de las distintas posiciones de trabajo.

3-Trabajo dorsal para la salud, que supone un equilibrio entre las estabilidades dorsales y torácicas anteriores. Por el estudio de las cadenas musculares, el trabajo a realizar supondrá la tonificación de la musculatura de las estabilidades dorsales y la elongación de la musculatura de las estabilidades torácicas anteriores.


4-Trabajo cervical para la salud, que implica movilización, potenciación y elongación de la musculatura que integra la estabilidad cervical. Ello supone un equilibrio entre las estabilidades inmediatamente inferiores, es decir, la estabilidad dorsal (cadena posterior) y la estabilidad torácica anterior (cadena anterior).


5 -Tonificación muscular del tren inferior, estando éste en descarga o en posición hipo gravitatoria. Ello debe suponer un equilibrio de las estabilidades inmediatamente superiores (lumbares y abdominales) que configuran los soportes superiores de dicho equilibrio pélvico.


De acuerdo a este ejemplo de agrupación, cada instructor deberá acondicionar sus clases y establecer los ejercicios específicos, destacando el principio de individualidad.

El objetivo prioritario del programa de Gimnasia Acuática Terapéutica es mejorar la calidad de vida.

Anorexia y Bulimia

Los trastornos de la conducta nutricional son manifestaciones de una situación emocional base que pueden manifestarse de muchas formas.Las alteraciones en la ingesta manifestada por el alto y bajo peso son las màs representativas.
Recordando que la Nutrición es un concepto más amplio que la alimentación, deducimos que es imposible nutrirse sin alimentarse, pero que es perfectamente posible, aunque insuficiente desde un concepto amplio de Salud, alimentarse sin nutrirse.
La Bulimia y la Anorexia muestran que como Desórdenes de la Conducta Nutricional (DCN) , al renunciar conciente o inconscientemente a Nutrirse, los enfermos dejan de alimentarse como único camino posible.

La anorexia y la bulimia son patologías de una misma etiología.
En ambas distinguimos una tendencia a la autodestrucción, manifestada de diferente forma.
En la anorexia distinguimos la necesidad compulsiva de alcanzar un peso determinado mediante la restricción en el consumo de alimentos, y en la bulimia el descontrol en la ingesta seguida de un impulso incontrolable de revertirlo.
A pesar de ser manifestaciones en apariencia opuestas las patologías de base se muestran iguales, identificándose por una tendencia del paciente a destruir su propio cuerpo, alternada con estadios de profunda culpa.
Podremos acordar que la personalidad de estos pacientes se manifiesta de dos formas diferentes mediante:

1. Una Actitud de Muerte, que lo impulsa hacia la autodestrucción en avance.
2. Una Actitud de Vida, que lo lleva a continuar viviendo , en retroceso, mientras intenta la destrucción.

Ambas confluyen en una única búsqueda perversa: la destrucción del cuerpo real por falta de alimento. A medida que avance el tratamiento esta tendencia revertirá en el placer por la comida por sí misma, permitiendo el saludable Placer que proporciona el Instinto de Vida. Esta tendencia de muerte debe ser interpretada como una vivencia de vacío, una falta de sentido que es compensada con una fuerte vocación hacia elementos de la realidad externos a la persona.
.Los estímulos y asociaciones, durante la primera etapa de enfermedad de estos pacientes, son rígidos y estables. El paciente sólo responde a un mismo conjunto de estímulos y asociaciones, y no es afectado por factores externos o recientes. En términos generales podemos decir que sólo responde a estímulos primarios y a asociaciones históricas.
Dado que la finalidad del tratamiento es revertir la búsqueda perversa conduciéndola al placer del alimento por si mismo, eliminando la actitud de muerte, podemos utilizar estímulos secundarios leves, con sus correspondientes asociaciones condicionadas, para fortalecer la actitud de vida.
En estos pacientes, una parte de su personalidad (su resto sano) sabe que debe comer y que algunos alimentos son agradables, pero cuando comen, sienten la culpa de no haber sido fieles a su propósito de autodestrucción, que creen absolutamente válido y necesario, similar en alguna medida al paciente con sobrepeso (al individuo le gusta comer), pero con consecuencias diferentes.
Cuando pretendemos forzarlos a comer "lo que deben y cómo deben", lo único que estamos haciendo es obligándolos a vivir. Ante ésta situación contraria a sus deseos, el paciente puede intentar nuevas alternativas de autodestrucción o manifestar síndromes de difícil diagnóstico diferencial, que serán tratados de acuerdo al diagnóstico elegido y que suelen enmascarar los síntomas de la patología de base.

En pacientes con DCN no destructivo, la comida tiene, en general, asociaciones placenteras
En los pacientes con DCN destructivo, el alimento no reporta ninguna satisfacción, porque no es asociado a hechos pasados placenteros y los estímulos que conducen a esas asociaciones son en su mayoría primarios. En cambio sí es concebido como una herramienta eficaz (por su negación), para conducir a la muerte.
Como estos pacientes sostienen que sus vidas no son importantes, ni siquiera son eficaces aquellos estímulos externos que puedan asociarse a momentos placenteros.
Por ejemplo: unas buenas vacaciones pueden hacer que una persona comience a comer cebolla, alimento que antes no consumía (relación estímulo secundario-asociación). En los pacientes con DCN destructivo, ni siquiera existen unas buenas vacaciones, ya que en el mejor de los casos, sentirá que no son merecedores de ellas o, simplemente, que no son necesarias.
Es necesario comprender que la Anorexia y la Bulimia NO son Alteraciones de la Conducta Nutricional por si mismas (aunque seguiremos denominándolas de ese modo), sino que son síntomas o manifestaciones de un cuadro de base y subyacente que debe ser tratado para eliminarlas.
Este tipo de pacientes utiliza los DCN como un camino posible según sus recursos, para la autodestrucción.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Arcillas

Entre los pueblos primitivos, que vivían en contacto directo con la naturaleza, la utilización de la arcilla era moneda corriente.


Los egipcios la utilizaban en la momificación de los cuerpos, ya que conocían los principios purificadores de la misma. Los griegos la utilizaban para el tratamiento de las fracturas.

Pero los responsables del renacimiento de la fangoterapia como se denomina comúnmente a la terapia con arcillas y fangos, han sido los naturópatas alemanes, Kneipp, Kuhn, Just, y Felke.

Existen diversos tipos de arcilla, con diferentes cualidades. La calidad de la misma está determinada por la composición química y la presencia de cuerpos extraños. Cuanto más virgen y puro es el lugar de extracción mayor será su acción. Es muy común asociar esta arcilla con la empleada en alfarería, que contiene antiplásticos (material que se agrega a la arcilla para facilitar el secado, dar mayor porosidad al producto y reducir la plasticidad de la pasta) que no la habilita para su uso terapéutico.

Actúa inteligentemente aportando el factor faltante para restablecer el equilibrio. Es por eso que podemos observar que a veces, ante la aplicación de un emplasto, la arcilla puede reaccionar generando calor o frío, de acuerdo al caso y al cuerpo en particular.

La arcilla pura, desinfecta y cicatriza heridas y quemaduras. Si bien no se puede decir que la arcilla actúa específicamente sobre algunos tipos de virus o bacterias, su presencia evita su proliferación, reforzando las defensas propias del organismo, neutralizando los desechos, asegurando el drenaje y ayudando la evacuación.